Casa Blanca presume 15 meses de deportaciones y control fronterizo con Trump

La Casa Blanca destacó este viernes los resultados de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump, al asegurar que durante los últimos 15 meses se ha logrado reducir la migración irregular y acelerar las deportaciones de personas sin autorización para permanecer en Estados Unidos.
A través de un mensaje oficial, la administración republicana defendió su estrategia de seguridad fronteriza.
“Quince meses sin admitir inmigrantes ilegales. Deportando a los peores criminales. Frenando el flujo de drogas letales hacia nuestro país. El presidente Trump está cumpliendo su promesa de cerrar la frontera y proteger a los estadounidenses”.
Una política migratoria más restrictiva
Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha impulsado medidas para limitar tanto la migración irregular como algunas vías legales de ingreso al país.
Entre las acciones destacan restricciones al sistema de asilo, la aceleración de procesos de deportación y mayores requisitos para distintos trámites migratorios.
La administración también ha endurecido los criterios para conceder protección a solicitantes de asilo, lo que ha contribuido a que las aprobaciones se ubiquen en sus niveles más bajos de los últimos años.
Según datos difundidos por agencias federales, los intentos de cruce irregular en la frontera sur han caído a niveles históricamente bajos.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) también ha presumido periodos consecutivos sin liberaciones de migrantes detenidos en la frontera, bajo una política que prioriza la detención o expulsión inmediata de quienes ingresan sin autorización.
Al mismo tiempo, las cortes migratorias han acelerado los procedimientos mediante audiencias concentradas que buscan reducir los tiempos de resolución de los casos.
Más recursos para control migratorio
La estrategia ha sido acompañada por un incremento presupuestal para las instituciones encargadas de la vigilancia fronteriza.
El Congreso aprobó recursos adicionales para ICE y la Patrulla Fronteriza, destinados a contratación de personal, equipamiento y tecnología.
Además, el gobierno estadounidense ha reforzado el uso de herramientas biométricas, sistemas de reconocimiento facial y mecanismos de inteligencia artificial en puertos de entrada y puntos de control migratorio.
Las medidas enfrentan críticas
Organizaciones defensoras de migrantes y diversos grupos civiles han cuestionado las políticas implementadas durante este periodo, especialmente por las restricciones al asilo, las detenciones prolongadas y el aumento de las deportaciones.
Mientras la Casa Blanca presenta los resultados como un éxito en materia de seguridad fronteriza, el debate sobre el impacto humanitario de estas medidas sigue abierto en Estados Unidos.





